Clase 3: La regla más importante del trading.
Lo que Wall Street intentó ignorarlo durante décadas y tu puedes comenzar a aplicar YA.
En este punto ya casi lo tenía.
Entendía que el mercado se movía por emociones. Emociones que causaban el 5% de traders en el mercado para aprovecharse de los traders más ignorantes.
Aprendí que gracias a la fractalidad podía descubrir esas emociones e interpretarlas de manera acertada.
Pero la pregunta aquí era:
¿Cómo gano dinero ahora?
Sé como funciona un coche, pero me faltan las llaves para conducirlo.
Y finalmente encontré las llaves.
Esto fue lo que empezó a darle sentido a mi manera de operar.
Ayer te hablé de los fractales.
De cómo el mercado repite los mismos patrones a diferentes escalas. De cómo una estructura en un gráfico de 5 minutos es la misma que en un gráfico mensual.
Pero no fui yo quien descubrió esto. Ni ningún trader moderno con ordenadores de última generación.
Fue un contable enfermo, postrado en una cama, en el 1930.
Y lo que descubrió cambió para siempre la forma de entender los mercados.
Quién era Ralph Nelson Elliott
Elliott no era trader. Era contable. Trabajó durante años para empresas ferroviarias en Centroamérica, hasta que a los 58 años una enfermedad grave le dejó en cama, incapaz de trabajar.
La mayoría de personas en su situación se habrían rendido. Elliott decidió usar ese tiempo para estudiar los mercados financieros.
Durante años analizó datos del índice Dow Jones. Décadas de movimientos de precios. Sin ordenadores. Sin software. Solo él, los datos y una mente analítica obsesionada con encontrar orden en el aparente caos.
Y lo encontró.
Elliott descubrió que el mercado no se movía de forma aleatoria. Se movía en patrones reconocibles y repetitivos. Patrones que reflejaban la psicología colectiva de los inversores.
Publicó sus descubrimientos en 1938 (si quieres que te diga cuál es ese libro, comenta en esta publicación para decírtelo en las próximas clases).
Wall Street lo ignoró durante décadas. Demasiado revolucionario. Demasiado diferente a lo que se enseñaba en las universidades.
Hoy, casi 100 años después, las Ondas de Elliott son una de las herramientas más utilizadas por traders profesionales en todo el mundo.
El principio básico: 5 ondas de impulso, 3 ondas de corrección
Lo que Elliott descubrió es simple en su esencia, aunque profundo en sus implicaciones.
El mercado se mueve en ciclos de 8 ondas.
Las primeras 5 ondas son el impulso. El movimiento principal en la dirección de la tendencia.
Onda 1: El movimiento inicial. Pocos lo ven. El 95% todavía piensa que el mercado va en la dirección contraria.
Onda 2: La corrección. El mercado retrocede y muchos piensan que tenían razón, que la onda 1 fue un espejismo.
Onda 3: El movimiento más fuerte y largo. Aquí es donde el 95% empieza a darse cuenta de la tendencia. Las noticias se vuelven positivas. Todo el mundo quiere entrar.
Onda 4: Otra corrección. Toma de beneficios. Dudas sobre si la tendencia continúa.
Onda 5: El movimiento final. Euforia máxima. El 95% está convencido de que esto va a subir para siempre. Las noticias son extremadamente positivas. Es justo aquí donde el 5% empieza a vender.
Las siguientes 3 ondas son la corrección. El movimiento contrario a la tendencia principal.
Onda A: El primer movimiento en contra. Muchos lo ven como “una oportunidad para comprar más barato”.
Onda B: Un rebote. Da esperanza. El 95% cree que la tendencia alcista continúa.
Onda C: La caída final. Pánico. Capitulación. El 95% vende todo en el peor momento. El 5% compra.
¿Te suena? Es exactamente el ciclo de acumulación, subida, distribución y caída del que te hablé en el primer correo.
Elliott simplemente lo estructuró en ondas medibles y predecibles.
Por qué esto funciona
Elliott no estaba describiendo algo arbitrario. Estaba describiendo la psicología humana aplicada a los mercados.
La Onda 1 es el “dinero inteligente” entrando cuando nadie más lo ve.
La Onda 3 es cuando la masa finalmente se da cuenta y se une a la tendencia.
La Onda 5 es la euforia, el FOMO, el “no puedo quedarme fuera”.
La Onda C es el pánico, la capitulación, el “sácame de aquí como sea”.
Estas emociones no han cambiado desde que Elliott las identificó en los años 30. Son las mismas que movían el mercado en 1930, en 2000, en 2017 y en 2024.
Y porque las emociones son las mismas, los patrones son los mismos.
La probabilidad estadística a tu favor
Aquí está lo que realmente cambió mi forma de operar.
Elliott no solo identificó los patrones. Descubrió que dentro de esos patrones existían zonas de alta probabilidad.
Por ejemplo:
La Onda 2 suele retroceder entre el 50% y el 61.8% de la Onda 1.
La Onda 3 suele ser al menos 1.618 veces la Onda 1.
La Onda 4 suele retroceder entre el 38.2% y el 50% de la Onda 3.
La Onda 5 suele ser similar en longitud a la Onda 1.
¿Te suenan esos números? 38.2%, 50%, 61.8%, 1.618...
Pues, no son casualidad. Son números de Fibonacci.
Elliott descubrió que si aplicaba las matemáticas de Fibonacci a su teoría de ondas, podía predecir con mucha mayor precisión dónde terminaría cada onda.
Es decir, dónde era probable que el mercado girara. En pocas palabras, dónde entrar y dónde salir.
La combinación de las ondas de Elliott con los números de Fibonacci es lo que transforma esto de una “teoría interesante” a un “sistema de trading con probabilidades a tu favor”.
Y de eso te voy a hablar mañana.
Te voy a explicar quién era Fibonacci, qué tienen que ver sus números con el trading y cómo usarlos para identificar con precisión los puntos de entrada y salida que te dan ventaja estadística.
Pero como cada día, quiero que hoy te quedes con algo nuevo:
El mercado sigue patrones. Patrones que un contable enfermo identificó hace casi 100 años observando datos con papel y lápiz. Patrones que reflejan la psicología humana y que se repiten una y otra vez porque los humanos no cambiamos.
Cuando aprendes a identificar estas ondas, sabes en qué punto del ciclo estás. Sabes qué es probable que venga después. Y sabes dónde posicionarte para estar del lado del 5%.
Mañana, Fibonacci te va a dar los números exactos.
Carlos.




