Clase 1: El trading es una estafa
¿Analizas bien pero fallas igual? Es por esto
Hace varios años me hice una pregunta:
¿Por qué el mercado hace lo contrario a lo que yo pienso?
Me tomaba tiempo para analizar, ver noticias, sacar conclusiones y entrar en una operación.
A las pocas horas de entrar, el mercado me sacaba.
De verdad que lo hacia todo bien, el análisis era bueno. O eso pensaba.
Cuando me hice esa pregunta todo cambió. Comencé a analizar qué es lo que hacía antes de entrar en una operación. A detectar los patrones que seguía para determinar cuando una operación era buena o era mala.
Y me di cuenta. A partir de ese momento, comencé a ser rentable. Y en este correo te voy a contar qué era lo que me estaba pasando y cómo lo logré solucionar.
Comencemos.
En el mercado hay dos grupos.
El 5% que gana consistentemente. Y el 95% que financia esas ganancias.
Esto no es una estadística inventada para asustarte. Es la realidad del mercado.
Pregunta a cualquier trader profesional y te dirá lo mismo: la inmensa mayoría pierde dinero para que una minoría lo gane.
Bien Carlos… ¿Pero y cuál es la diferencia entre unos y otros?
El 5% no gana porque tenga mejor información. No gana porque use indicadores secretos ni porque tenga un ordenador más potente.
Gana porque entiende cómo se mueve la masa. Y utiliza ese conocimiento a su favor.
¿Cómo lo hacen?
Creando sentimiento de mercado.
¿Cómo funciona el sentimiento de mercado?
Imagina que tienes una cantidad enorme de Bitcoin y quieres venderla.
No puedes simplemente poner una orden de venta masiva. El precio se desplomaría antes de que vendieras ni la mitad. Te estarías tirando piedras sobre tu propio tejado.
¿Qué haces entonces?
Necesitas compradores. Muchos compradores. Compradores dispuestos a comprar a precios altos porque están convencidos de que el precio va a seguir subiendo.
Así que generas esa sensación.
Noticias positivas en todos los medios. Influencers hablando del próximo “bull run”. Gráficos que parece que solo pueden ir hacia arriba. Titulares de “última oportunidad para comprar antes de que explote”. Analistas diciendo que quien no compre ahora, se arrepentirá.
¿Qué siente el 95%? Seguridad. Confianza. La sensación de que por fin están tomando la decisión correcta. De que esta vez sí van a pillar la subida.
¿Qué hacen? Compran.
¿Qué hace el 5% mientras tanto? Vende. Cada compra del 95% es una venta del 5%.
Ahora la situación contraria.
Cuando el 5% quiere comprar, necesitan vendedores. Necesitan que la gente entre en pánico y suelte sus posiciones a precios de derribo.
¿Cómo lo consiguen?
Generando miedo.
Noticias de regulaciones inminentes. Hackeos en exchanges. Predicciones apocalípticas de analistas respetados. El típico “el mercado se va a cero”. Artículos sesudos explicando por qué esta vez sí que es diferente y el mercado no se va a recuperar jamás.
¿Qué siente el 95%? Miedo. Ansiedad. La sensación de que si no venden ahora, van a perderlo todo. El dolor de ver su inversión caer un día más se hace insoportable.
¿Qué hacen? Venden.
¿Qué hace el 5%? Compra. Cada venta del 95% en pánico es una compra del 5% a precio de ganga.
El ciclo que se repite eternamente
Esto no pasa de vez en cuando. Pasa siempre. En cada ciclo. En cada activo. Desde que existen los mercados financieros.
Fase 1: Acumulación. El precio está bajo. Las noticias son negativas. Nadie quiere comprar. El 5% compra en silencio.
Fase 2: Subida. El precio empieza a subir. Las noticias empiezan a ser positivas. El 95% empieza a interesarse.
Fase 3: Distribución. El precio está alto. Las noticias son extremadamente positivas. Todo el mundo quiere comprar. El 5% vende al 95%.
Fase 4: Caída. El precio empieza a bajar. Las noticias se vuelven negativas. El 95% aguanta, luego entra en pánico y vende. El 5% espera abajo para volver a comprar.
Y vuelve a empezar.
Si lo piensas, probablemente puedas identificar este patrón en cada operación perdedora que hayas hecho.
Compraste en fase 3 porque te sentías seguro. Vendiste en fase 4 porque no aguantabas más el miedo.
No es tu culpa. Estabas diseñado para sentir exactamente eso en esos momentos.
La buena noticia
Esto se puede aprender.
Cuando entiendes que el mercado no se mueve solo por fundamentales ni por noticias, sino por las emociones colectivas de millones de personas, empiezas a ver patrones.
Las mismas emociones. Los mismos comportamientos. Una y otra vez. En cualquier temporalidad. En cualquier activo.
Ahora bien, la decisión que debes tomar es importante.
Puedes seguir creyendo que haces bien las cosas y con un ego incapaz de hacerte ver que tienes que cambiar algo. Seguir como estás, condenado a fracasar tarde o temprano.
O puedes aceptar que hay algo que no estás viendo. Algo que cuando lo entiendas, cambiará completamente tu forma de operar.
Porque los seres humanos somos predecibles. Nuestros miedos son predecibles. Nuestra codicia es predecible. Y eso deja huellas en el gráfico.
Los patrones se repiten una y otra vez.
Mañana te voy a hablar de esas huellas. Se llaman fractales, y son la primera clave para dejar de ser parte del 95% y empezar a pensar como el 5%.
Pero por hoy, quédate con esto:
Si siempre sientes que llegas tarde, no es mala suerte. Es que estás reaccionando a un sentimiento de mercado diseñado para que actúes en el momento equivocado.
La pregunta es: ¿vas a seguir reaccionando, o vas a aprender a anticiparte?
Mañana seguimos.
Carlos.

