🗞️#14 AGENDA SEMANAL DE TRUMP
Los eventos más importantes de la semana.
Luego de una semana llena de clases, estrategias y de una comunidad cada vez más grande, regresamos a la rutina semanal de emails.
Pero antes, gracias por siempre estar atento al trabajo constante que hacemos para tí.
Aquí, nuestra prioridad es una sola, que tengas la información, las estrategias y los eventos más importantes en tus manos. Por ello, nos encargamos de filtrar lo importante y lo que realmente puede mover los mercados.
Así que, como cada lunes, comencemos.
En los eventos más importantes de esta semana:
Trump prepara un arancel global del 15% (y el comercio mundial tiembla “un poco”)
EE. UU. y China preparan una reunión que podría redefinir la economía global
El plan silencioso para rediseñar el comercio global: el Mar-a-Lago Accord
1. Trump prepara un arancel global del 15% (y el comercio mundial tiembla un poco)
Si esta semana notas que en los mercados hay más nervios de lo normal… Créeme, no es casualidad.
La administración de Donald Trump está preparando lo que podría convertirse en uno de los mayores cambios en la política comercial de Estados Unidos en décadas:
Un arancel global del 15 % sobre gran parte de las importaciones.
Sí, básicamente un impuesto a casi todo lo que entra al país.
Y no estamos hablando de algo pequeño.
Según confirmó el secretario del Tesoro Scott Bessent, la Casa Blanca podría elevar el arancel actual del 10% al 15% esta misma semana, dentro de su estrategia para reconstruir la política comercial estadounidense bajo el lema de America First.
¿Traducción rápida? Proteger la producción local, incluso si eso sacude el comercio global.
Todo empezó con un fallo histórico del Tribunal Supremo
Curiosamente, este movimiento no nace solo de política sino también de un revés judicial.
En febrero, la Supreme Court of the United States anuló gran parte del programa arancelario anterior de Trump.
¿El motivo?
El tribunal concluyó que la Casa Blanca había excedido su autoridad legal al usar una ley de emergencias de 1977 para imponer tarifas comerciales.
Resultado: más de 200.000 millones de dólares en aranceles quedaron en el aire.
La respuesta de la Casa Blanca fue rápida:
Activar un arancel temporal del 10 % durante 150 días
Reconstruir el sistema legal
Subirlo ahora al 15 %
Es básicamente un reinicio técnico pero con tarifas más altas.
El cambio sería histórico
Ahora bien, para ponerlo en perspectiva:
En 2024, la tasa arancelaria efectiva de EE. UU. rondaba el 2,3%.
Con el nuevo plan podría superar el 15%.
Eso significaría volver a niveles de proteccionismo no vistos desde antes de la globalización moderna.
Y el incentivo fiscal tampoco es pequeño.
Los economistas estiman que el gobierno podría recaudar entre 290.000 y 420.000 millones de dólares al año con estas tarifas.
Aunque, como siempre, hay una condición importante:
Si otros países responden con represalias, el comercio global podría reducirse.
Y entonces la cuenta cambia bastante.
¿Qué productos subirían de precio?
El arancel funcionaría como un impuesto directo a los productos importados, lo que suele terminar trasladándose al consumidor.
Algunas estimaciones iniciales apuntan a subidas como:
Electrónica: +9 % a +17 %
Ropa y calzado: +11 % a +19 %
Electrodomésticos: +8 % a +15 %
Juguetes: +12 % a +18 %
Gigantes del retail como Walmart, Target o Amazon ya están ajustando precios en miles de productos.
Según varios estudios, el coste adicional para un hogar estadounidense podría rondar entre 1.900 y 2.400 dólares al año.
Nada dramático en un solo producto, pero bastante visible cuando sumamos todo.
La gran pregunta
Si el arancel del 15 % se implementa como se espera esta semana, podríamos estar ante uno de los mayores cambios en la política comercial estadounidense en décadas.
Y eso tiene tres posibles consecuencias:
Más fragmentación del comercio global
Inflación estructural más alta
Mercados financieros más volátiles
Así que sí…
Esta semana en Washington podría redefinir cómo comercia el mundo durante los próximos años.
Sin presión.
2. EE. UU. y China preparan una reunión que podría redefinir la economía global
Ahora bien, mientras muchos están pendientes de los nuevos aranceles de Washington, en paralelo se está preparando otro movimiento igual o incluso más importante.
Y es que, a finales de marzo, el presidente Donald Trump viajará a China para una visita oficial de tres días, donde se reunirá con Xi Jinping.
Las conversaciones están programadas del 31 de marzo al 2 de abril, y en Washington las describen como una reunión clave para intentar estabilizar la relación económica entre las dos mayores economías del planeta.
Porque ahora mismo, esa relación está… Digamos… Tensa.
Muy tensa.
En los últimos años, Estados Unidos y China han pasado de ser socios comerciales incómodos a algo que muchos analistas describen como una nueva forma de guerra económica.
Una mezcla de:
Aranceles
Restricciones tecnológicas
Control de recursos estratégicos.
Y el resultado es una rivalidad que ya está reconfigurando la economía mundial.
El nuevo frente de batalla: los minerales críticos
Uno de los temas más delicados de la reunión será el control de tierras raras y minerales críticos.
Puede sonar técnico, pero estos materiales son absolutamente esenciales para fabricar cosas como:
Chips y semiconductores
Baterías
Vehículos eléctricos
Sistemas de defensa
Turbinas eólicas.
Y aquí China tiene una ventaja enorme.
El país domina gran parte del procesamiento global de tierras raras, lo que lo convierte en un proveedor clave para industrias tecnológicas occidentales.
Recientemente, Beijing reforzó su posición al restringir exportaciones de algunos de estos minerales.
Un movimiento que muchos interpretan como una forma de presión antes de las negociaciones.
O dicho de otra forma:
Si los minerales son el petróleo del mundo tecnológico…
China, sin dudas, controla gran parte del grifo.
La respuesta de Estados Unidos
Ante esa dependencia, Washington ha empezado a mover ficha.
La administración Trump ha lanzado varias iniciativas para reducir la dependencia de China en recursos estratégicos.
Una de ellas es el llamado “Project Vault”, un plan para crear reservas estratégicas de minerales críticos financiadas con miles de millones de dólares.
Además, Estados Unidos está reforzando acuerdos con países ricos en minerales como:
Australia
Canadá
Japón
Y varios países africanos.
Incluso se ha creado un foro internacional con más de 50 países para coordinar nuevas cadenas de suministro.
La idea de Trump es clara: si no puedes controlar el recurso, al menos asegúrate de tener varios proveedores confiables.
Latinoamérica también entra en el tablero
Otro punto importante de la reunión será la creciente presencia económica china en América Latina.
En las últimas dos décadas, China ha expandido su influencia en la región a través de:
Inversiones en infraestructura
Financiación energética
Comercio de materias primas.
Hoy el comercio entre China y América Latina supera los 500.000 millones de dólares al año.
Gran parte de esa relación se articula a través del China–CELAC Forum, un mecanismo de cooperación económica entre China y países latinoamericanos.
En Washington esto genera preocupación.
Históricamente, América Latina ha sido considerada zona de influencia económica estadounidense, por lo que el crecimiento de China en la región añade otra capa de rivalidad.
Por eso Estados Unidos está impulsando estrategias de nearshoring, trasladando cadenas de producción hacia países más cercanos como México y otras economías latinoamericanas.
3. El plan silencioso para rediseñar el comercio global: el Mar-a-Lago Accord
Mientras los aranceles y las tensiones con China hacen de las suyas, en Washington se está desarrollando algo bastante ambicioso. Y con esto finalizamos el calendario de hoy.
Un proyecto estratégico que algunos asesores llaman el Mar-a-Lago Accord.
¿La idea? Reconfigurar el sistema económico global para favorecer a Estados Unidos.
El plan está siendo impulsado por figuras clave como Stephen Miran, presidente del Council of Economic Advisers, y el secretario del Tesoro Scott Bessent.
Su diagnóstico es bastante simple:
El sistema económico actual (con el dólar como moneda dominante) está perjudicando estructuralmente a la industria estadounidense.
¿El problema que quieren corregir?
Según los arquitectos del plan, el dólar lleva décadas demasiado fuerte.
¿La razón?
La enorme demanda global de activos en dólares, especialmente bonos del Tesoro estadounidense.
Eso genera tres efectos que preocupan en Washington:
Exportaciones estadounidenses más caras
Importaciones más baratas
Déficits comerciales persistentes.
De hecho, el déficit comercial de EE. UU. ya supera el billón de dólares anual.
Y dentro de la administración consideran que ese desequilibrio no es sostenible a largo plazo.
La inspiración: un acuerdo histórico de 1985
Ahora bien, este concepto recuerda a un episodio famoso de la historia económica: el Plaza Accord.
En 1985, varias potencias económicas acordaron intervenir en los mercados para debilitar el dólar y aliviar tensiones comerciales.
El nuevo plan busca algo parecido.
Pero en un sistema financiero mucho más complejo y con más rivalidad geopolítica.
Cómo funcionaría el Mar-a-Lago Accord
La estrategia combina tres herramientas principales.
Aranceles como herramienta de presión
Los aranceles no solo buscan proteger industrias.
También funcionan como palanca de negociación para presionar a otros países a modificar políticas comerciales o cambiarias.
Cambiar la estructura de la deuda estadounidense
Una de las ideas más radicales sería transformar parte de los bonos del Tesoro que poseen otros países en deuda de muy largo plazo, incluso bonos a 100 años.
Esto reduciría la presión de financiación sobre EE. UU.
Ajustar gradualmente el valor del dólar
El objetivo final sería debilitar el dólar lo suficiente para impulsar exportaciones, pero sin perder su papel como moneda de reserva mundial.
Un equilibrio bastante delicado.
Lo interesante: el plan ya está en marcha
Aunque no existe como tratado formal, varios elementos de esta estrategia ya se están aplicando.
Por ejemplo:
La escalada arancelaria reciente
La renegociación de cadenas de suministro
Políticas industriales para sectores estratégicos como chips, energía y manufactura.
¿Por qué los mercados siguen este tema con lupa?
Si esta estrategia se implementa plenamente, podría alterar tres pilares del sistema económico global:
El papel del dólar
El comercio internacional
Y las cadenas de suministro globales.
Cambios de este tamaño no ocurren a menudo.
Los precedentes históricos comparables incluyen acuerdos como el Bretton Woods Agreement o el propio Plaza Accord.
Por eso, aunque el Mar-a-Lago Accord todavía es más una estrategia que un acuerdo formal…
Muchos analistas creen que podría terminar siendo uno de los rediseños más importantes del sistema económico global en décadas.
Si algo muestran estos tres eventtos es que el mercado global está entrando en una nueva fase.
Aranceles más altos.
Negociaciones entre las dos mayores economías del mundo.
Conflictos geopolíticos y bélicos.
Y un posible rediseño del sistema comercial internacional.
Algo tenemos muy claro: estos no son eventos aislados.
Son piezas de un mismo cambio estructural.
Uno que puede influir en inflación, comercio, divisas y volatilidad en los mercados durante los próximos años.
Por eso existe este email de los lunes.
Para empezar la semana entendiendo qué fuerzas pueden mover el tablero antes de que el mercado reaccione.
Mirada larga y estrategia por delante.
Nos leemos en el próximo email.
P.D. Si crees que a algún amigo o colega le puede servir esta información para entender mejor los mercados, compártele este email.
Carlos







